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Estudiantes de enfermería del IPN complementan preparación con maniquís
Comunicado 521  

Con el objeto de complementar la experiencia clínica, estudiantes de la carrera de Técnico en Enfermería, del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) 6 “Miguel Othón de Mendizábal”, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), realizan a partir del cuarto semestre prácticas dirigidas con maniquís.

Con esta metodología, los educandos adquieren las competencias necesarias para atender pacientes que son canalizados para recibir atención hospitalaria, por lo que deben dominar la instalación de dispositivos, administración de medicamentos, cuidado de pacientes con heridas, fracturas y otros problemas de salud, como insuficiencia renal o respiratoria y reanimación cardiopulmonar.

De acuerdo con Gloria López Hernández, jefa del laboratorio de la Academia de Enfermería, los jóvenes deben adquirir esos conocimientos durante el quinto semestre de la carrera, porque es cuando acuden a servicios de hospitalización de segundo nivel y deben ser capaces de asistir a los médicos en el área de urgencias.

Para lograrlo, el Laboratorio de Enfermería del plantel cuenta con dos maniquíes sencillos y uno de reanimación cardiopulmonar que simula con máximo realismo los casos clínicos más comunes como son paro respiratorio, infarto, asistolia, taponamiento cardiaco y coágulo en el corazón, además se le pueden tomar, a través de un equipo especializado, los signos vitales, electrocardiograma, temperatura, respiración, niveles de dióxido de carbono (CO2) y oxígeno.

Durante el sexto semestre los estudiantes son capaces de auxiliar en hospitales de gineco-obstetricia, luego de cumplir sus sesiones prácticas con un maniquí que simula trabajo de parto y expulsión del producto. Para entonces, los politécnicos conjuntan sus conocimientos en enfermería con los de patología, farmacología y psicología.

Las prácticas pueden ir de una hasta ocho horas semanales, para lo cual se dividen las sesiones por equipos porque los grupos son de hasta 40 alumnos y la enseñanza debe ser lo más personalizada posible. La práctica con maniquís resulta básica para un aprendizaje de calidad con la adquisición de competencias necesarias que requiere el paciente.