Trabaja IPN en mejorar el diagnóstico de la gonorrea en México

Fernando Álvarez Roque
05 de marzo de 2026

Es responsable de una de las infecciones más importantes a nivel global, la bacteria Neisseria gonorrhoeae causa gonorrea, una enfermedad también globalmente desatendida, en aumento y que afecta el tracto reproductivo y la uretra, suele ser asintomática en las mujeres, altamente contagiosa y puede ocasionar complicaciones graves.

La gonorrea es la segunda Infección de Transmisión Sexual (ITS) bacteriana más frecuente con una importante tasa de morbilidad y con un costo económico alto en el mundo. Se transmite a través de las relaciones sexuales sin protección ya sean vaginales, anales u orales con personas infectadas con gonorrea.

De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), de todas las ITS, la gonorrea es la más resistente a los antibióticos. Hay un aumento de la resistencia a la mayor parte de los antibióticos utilizados para tratar las infecciones gonorreicas, lo que reduce las opciones terapéuticas.

Actualmente la farmacorresistencia constituye un obstáculo importante para reducir la carga de la gonorrea en el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que, en 2020 hubo 82 millones de contagios de gonorrea, que pueden aumentar el riesgo de infectarse por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y son una causa importante de inflamación pélvica y esterilidad femenina.

Ante esta situación delicada de salud en el mundo, científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) trabajan para mejorar el diagnóstico de las ITS en México porque la alta incidencia y prevalencia de estas enfermedades son un desafío para la salud sexual y reproductiva.

En el laboratorio de Bacteriología Médica del departamento de microbiología de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), Unidad Santo Tomás, existe un trabajo de investigación en ITS desde 2007 y la información generada durante estos años ha fructificado en un proyecto interdisciplinario sobre la gonorrea, en el que se colabora con diversos colegas del IPN, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Lerma, y clínicas especializadas en infecciones de transmisión sexual en la Ciudad de México, que son únicas en su tipo en el país, la Clínica Especializada Condesa (CEC) y la Clínica Especializada Condesa Iztapalapa (CECI).

La responsable del estudio es la jefa del laboratorio de bacteriología de la ENCB, Ma. Guadalupe Aguilera Arreola, cuyo proyecto inició en 2024 y terminará este año, comentó que “este grupo de trabajo se reunió para estudiar esta infección en los pacientes que buscan ayuda o atención médica en estas clínicas y uno de los aspectos que más nos interesó conocer, aparte de la frecuencia de la infección, es la resistencia antimicrobiana que presentan estas bacterias que causan esta infección y encontramos datos a lo largo de estos dos años que muestran que la gonorrea es más frecuente de lo que pensábamos, más del 30 % de los pacientes que pudimos reclutar para la investigación tiene gonorrea”, aseguró.

Ante las limitaciones en el acceso al diagnóstico y tratamiento, junto con la farmacorresistencia, complican la detección temprana, el manejo adecuado de las ITS, lo que exacerba su impacto en la salud pública, además de la falta de cobertura equitativa en el sistema de salud.

A COMBATIR LAS ITS

Por tal motivo, el proyecto busca investigar y abordar estas barreras, evaluar estrategias de prevención, analizar desafíos diagnósticos y tendencias de resistencia antimicrobiana, en colaboración con instituciones de salud y el gobierno, con el objetivo de mejorar la atención de los pacientes y contribuir a la salud pública en México.

Otro objetivo es describir la frecuencia de la resistencia de la gonorrea al tratamiento antimicrobiano en población vulnerable asistida en las dos clínicas especializadas e implementar un diagnóstico bacteriológico integral, además de la tipificación fenotípica y molecular del agente etiológico N. gonorrhoeae, para así aportar información epidemiológica sobre este problema de salud, información que actualmente se desconoce con precisión en México y que es urgente para reforzar las medidas de prevención apropiadas para disminuir la diseminación de cepas resistentes a los antimicrobianos.

La experta en Bacteriología explicó que una de las particularidades de esta investigación es que decidieron direccionar la investigación para reclutar hombres que tienen sexo con hombres y que tuvieran sintomatología.

“Solamente hombres sintomáticos que buscaban ayuda, que cumplieron con los criterios de inclusión, fueron muestreados y en esta población sólo el 30% fue por gonorrea, aunque tienen otras infecciones de transmisión sexual”, indicó Aguilera Arreola, en entrevista para la Agencia Informativa Conversus (AIC).

La integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) Nivel II subrayó que, de la población mexicana que cursa con infecciones de transmisión sexual, la más frecuente fue gonorrea, y este proyecto se enfoca en buscar a estos pacientes y ofrecerles un diagnóstico más preciso. “Muestreamos, procesamos y ofrecemos al médico un resultado, esto permite ajustar de manera adecuada la terapia. Es una manera de ayudar a los servicios de salud que prestan estas clínicas, de esta forma si el tratamiento inicial no era el adecuado se puede cambiar a tiempo para que estos pacientes tengan un menor tiempo de recuperación. Desde ese punto de vista el proyecto ayuda al médico en el manejo de sus pacientes”, aseguró.

La doctora Aguilera Arreola detalló que el análisis de las muestras tiene la intención de determinar qué tan resistente o qué tan sensible está siendo esa bacteria a los tratamientos. En el mundo se reconoce a la gonorrea como un problema de salud pública desde hace varios años, pero en la última década se ha reportado que en algunas regiones del planeta circulan nuevas cepas resistentes a todos los antibióticos usados contra gonorrea, esto ha generado el temor de que ya estén circulando en México. “Hasta este momento, con la información que hemos recabado al parecer todavía no han llegado estas cepas al país, aunque nos faltan tres meses de análisis”, puntualizó.

“Las infecciones de gonorrea se tratan con dos antibióticos, la ceftriaxona y la azitromicina, que son el tratamiento inicial recomendado cuando el médico sospecha de una infección de este tipo”, señaló. La investigadora politécnica refirió que ya han encontraron cepas de Neisseria gonorrhoeae resistentes a estos dos antibióticos, por lo que surge una alerta sobre la importancia de vigilar no solo la frecuencia y la presencia de estas infecciones, sino la manera en que responden a los tratamientos que se ofrecen a los pacientes.

La especialista politécnica dijo que además de generar esta información para los pacientes y médicos, estudiar la gonorrea desde el punto de vista epidemiológico pretende generar información que sea consistente con lineamientos internacionales, para contribuir con la información de nuestro país a los sistemas internacionales de vigilancia epidemiológica, ya que hasta este momento en estos sistemas no hay datos de México.

“Queremos que esta información figure en estas bases de datos internacionales, que sea nuestra aportación a la epidemiología de México, para ello secuenciamos genoma bacteriano por medio del Multi-Locus Sequence Type (MLST, por sus siglas inglés), que es un método molecular que nos permite generar información para registrarla en los sistemas internacionales, el propósito es que a largo plazo este proyecto pueda proporcionar información al mundo sobre las cepas de gonorrea que circulan en México”, señaló.

LAS ENTRAÑAS DEL ESTUDIO

Se reclutaron voluntarios de las clínicas para procesar microbiológicamente las muestras y entregar resultados a los participantes. Se conservaron las cepas de Neisseria gonorrhoeae y otros patógenos asociados para registrar y analizar los resultados, determinar su perfil de susceptibilidad a los antimicrobianos y además poder estandarizar un método para todo ello.

El reclutamiento a diciembre de 2025 fue de 159 voluntarios, de los que se han procesado 430 muestras clínicas, que incluyen 153 exudados uretrales, 131 exudados anales y 146 exudados faríngeos. En todos los casos se entregaron resultados a los médicos tratantes quienes a su vez los comunican a los voluntarios.

La edad promedio de los voluntarios es de 32 años. El estado civil predominante es soltero. La mayoría de los participantes se reconocen como homosexuales. La edad promedio de inicio de vida sexual es de 16 años. 113 de los voluntarios declararon no haber usado protección de barrera en su última relación sexual. Siete de los participantes son usuarios de sexo comercial y en promedio tienen cinco parejas sexuales diferentes por mes. 93 voluntarios viven con VIH y 64 declararon ser seronegativos.

Respecto a la resistencia de las cepas los datos muestran que 92 % de resistencia a tetraciclina, 88 % a ciprofloxacina y 40 % a penicilina; 38 % de disminución a la susceptibilidad hacia azitromicina y 2% a cefixime, ceftriaxona y cefoxitina, 100 % de los aislados fueron sensibles a espectinomicina y cefotaxima.

Se emplearon métodos para determinar la resistencia a N. gonorrhoeae. crecidas en medio de cultivo gelosa chocolate polienriquecida en presencia de antibiótico, el cual está impregnado en un disco (difusión), en una tira (e-test) e inmerso en el medio de cultivo (CMI).

GONORREA MULTIRESISTENTE

La gonorrea es una bacteria que ha evolucionado con el humano, es decir, su único hospedero es el humano, no infecta a nadie más. Ha resistido a todo lo que se ha diseñado para atacarla, de tal manera que es necesario prevenir y monitorear esta infección para tratarla oportunamente y que no se generen complicaciones en los pacientes.

“Tratar con conocimiento de causa, estudiar las cepas para que el antibiótico que se recete, sea el más apropiado y que las personas se curen, educarlos para que no transmitan la infección, porque cada vez que ellos tengan una relación sexual de riesgo se van a contagiar y pueden contagiar a otras personas, entonces esta red de transmisión se va agrandando”, explicó Aguilera Arreola.

La gonorrea es una infección de reporte obligatorio en el boletín semanal emitido por el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), editado por la Secretaría de Salud a través de la Dirección General de Epidemiología (DGE), es así que cuando se detecta gonorrea se debe de informar, de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-039-SSA2-2014 para la prevención y control de las infecciones de transmisión sexual.

A pesar de décadas de investigación, no se ha sido posible desarrollar una vacuna para esta enfermedad, como tampoco para sífilis o clamidiasis.

“Nos interesa estudiar algunas características genómicas de estas bacterias, saber qué hace que cambie mucho, aunque se genere una respuesta inmune contra la bacteria, la próxima vez que te contagies presentará diferencias que dificultan la efectividad de la respuesta inmune, esto hace que sea muy complicado encontrar una vacuna”, expuso.

Dado que la microbiología de las infecciones de transmisión sexual requiere de alta especialización, en la ENCB se forma personal apto para esta línea de investigación.

AL SERVICIO DE LA CIUDADANÍA

Los beneficios sociales generados por este proyecto son significativos en los pacientes atendidos en ambas clínicas, pues mediante la implementación de un diagnóstico preciso de infecciones de transmisión sexual de origen bacteriano se contribuye a la mejora en los servicios de salud.

Durante la ejecución del proyecto, los médicos de las clínicas reciben en un plazo de 72 horas los resultados de laboratorio basados en un diagnóstico específico para cada uno de los voluntarios reclutados, esto brindará un importante apoyo en la toma de decisiones sobre la terapia adecuada para cada paciente.

Las clínicas Condesa atendieron a 21 mil 272 pacientes y realizaron 43 mil 66 pruebas de detección de VIH, de enero a octubre de 2023, estas cifras permiten visualizar la magnitud potencial del número de beneficiarios directos de un panel de pruebas como el que se realiza en este proyecto.

En el mercado comercial no existe un laboratorio que realice el panel de pruebas de diagnóstico microbiológico y molecular que se realiza en el estudio. Este conjunto de pruebas aporta un diagnóstico no sólo específico sino también rápido y asequible, en contraste con las pruebas microbiológicas se realizan en laboratorios clínicos, donde no se realiza detección molecular de infecciones de transmisión sexual o se determina el comportamiento de estas cepas ante los antibióticos.

Esta propuesta utiliza también un método de identificación molecular para ITS que ha sido patentado (MX 350029) por parte del grupo de trabajo de la doctora Guadalupe de la ENCB.

Esta investigación tiene además el apoyo económico de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTEI); de la Secretaría de Investigación y Posgrado (SIP) del IPN; y la colaboración de los investigadores de otras unidades del IPN como los doctores Gibrán Rivera González de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas (UPIICSA); de Virgilio Bocanegra García del Centro de Biotecnología Genómica (CBG); así como los estudiantes de la ENCB del doctorado en ciencias en biomedicina y biotecnología molecular, José de Jesús García Ángeles; de la maestría en ciencias en biomedicina y biotecnología molecular, Ivonne Michele Morales Paczka y la estudiante de la carrera químico bacteriólogo parasitólogo Melanie Alicia Escalera López.

Esta investigación ganó una mención como mejor cartel durante su participación en el XXVII Congreso Latinoamericano de Microbiología, realizado en el Instituto de Microbiología y Parasitología (IMPA) de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, celebrado en noviembre del año pasado; con el título Antimicrobial Resistance in Neisseria gonorrhoeae Isolates from Patients Attending STI Clinics in Mexico City.