Sólo ensayo. Antología de jóvenes escritores politécnicos

Volumen I

Sólo ensayo. Antología de jóvenes escritores busca abrir un espacio para reflexionar, deambular por la creación indagar en la experiencia de decir y ver mediante la palabra escrita; ensayar para buscar algo que nos constituye y hemos adormecido:la capacidad de elaborar utopías. Animar la existencia de una sociedad mejor requiere libertad y creación. Ambas se entrelazan indisolubles en un movimiento que tambalea lo dado, las creencias aceptadas sin cuestión, sin indagación. En ese dinamismo la búsqueda de la libertad se vuelve un primer ensayo creativo, ensayar en su doble acepción es escritura y juego: sólo se ensaya nada se cierra. Para crear hay que jugar, ensayar, imaginar,soñar, anhelar, buscar, invocar.

Todo esto para quebrar la rigidez del habla, de la escritura, de la vista y abrirse a la escritura que es diálogo y revelación. Se escribe y se ensaya un diálogo, vital porque revela nuestra condición, pero la revelación no es únicamente para el otro que escucha o lee sino para el que escribe: se abre la posibilidad de volver a mirar lo que somos o mirarlo por primera vez. Es así que la libertad puede asomarse al ensayar, al mirar de nuevo, al recrear por la palabra y la vista. Se ensaya y se juega, se ahonda en el apetito por la utopía, pero la utopía no es un objeto inmóvil sino posibilidad inasible. Aún en su condición de inasible la utopía es un motor, un continuo movimiento para alcanzar lo que no está en el presente pero es posibilidad. Ahí está un continuo empuje de la palabra, una búsqueda de libertad, un ir más allá de la mera individualidad para crear, para acercarse a la utopía, para ensayarla, verla y decirla.